Voy a explicar de otra forma lo que debe ser la autoridad.

Cuando por medio del alimento condicionamos respuestas avanzadas en el adiestramiento canino, comenzamos una comunicación real con el perro.

El secreto del condicionamiento operante no es el clicker, el clicker es solo un marcador,  el lenguaje corporal con el que se condiciona al perro, es lo que diferencia de enseñarle mediocremente o tener arriba del 90% de respuesta.

Con este sistema iniciamos una comunicación real con el perro y si  ponemos atención, aprenderemos a leerlo y por fin nos daremos cuenta, que todo el tiempo esta comunicándose con nosotros.

Les doy un ejemplo:

Muchas veces, en sesiones de entrenamiento tradicional, debido al modelaje físico que requiere esta técnica, por muy “suave que sea”, el perro después de 10 minutos de trabajo empieza bostezar, lo han visto?

Eso es muy común cuando el entrenador le mete el fuss (junto) o el platz (echado), el perro comenzara a lamerse los labios y a bostezar,  esto de lamerse los labios, es una petición de que te calmes, aquí y en China, es lo que significa, y bostezar, es que de plano te estás excediendo, esto ténganlo en cuenta a la hora de regañar a sus perros, sus procesos mentales no son ni comparables a los de un ser humano, mucho menos sus tiempos.

Si a un perro lo castigas más de 5 minutos, después de ese lapso, no tendrá ni idea de por qué lo tienes ahí, encerrado, entonces no prolonguen los castigos  por más de ese lapso, ni continúen regañando al perro cuando saque la lengua, para mojarse la nariz, o les bostece .

No hay duda que el perro piensa, su lenguaje corporal nos muestra esos procesos mentales, si sabemos leerlos lo comprenderemos.

La comunicación que establecemos con el perro, es la llave que nos dará la autoridad sobre él y con un par de trucos de condicionamiento instrumental, será total.

Todo esto sin tocar al animal para adiestrarlo y sin alterar, a menos que lo requiera, su temperamento.

Fabuloso, no?

Jorge Alzaga Ubeda.

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