Estando tu de rodillas, con el perro a un lado, (el perro de Elena es una Xolita chiquita) pondrás un pedazo de premio en el suelo,  al verlo, mas, si estamos condicionando, el perro se abalanzara sobre el premio, en ese momento, agarramos al perro por la cara y decimos, deja, deja, deja, sosteniéndole la cara y viéndolo a los ojos y lo soltamos, si se queda quieto un momento, clic y premio (para los que no tengan clicker, aun que ya pegue un enlace de cómo hacerlo, lo pueden marcar con voz, “bien” y premio), si no se queda quieto, hacemos el mismo procedimiento.

Al estar premiando, recogemos el pedazo de premio del suelo y, lo soltamos de nuevo, el perro hará lo mismo, igual que nosotros. Pero a la tercera, máximo, a la cuarta, el perro no se abalanzara, te volteara a ver, deteniéndose y quedándose quieto, en ese momento, clic y premio, o “bien” y premio.

Después de esto, nosotros de pie, el perro con la correa puesta, tiramos de nuevo el premio, enfrente del perro, antes de que el llegue al premio, lo reviramos con la correa diciendo, deja.

El perro ya tiene la marca del ejercicio anterior, en el siguiente acercamiento, diremos deja y esperaremos, sin nada de tención en la correa. Si el perro se queda quieto, que así será, clic y premio (“bien” y premio).

Esta parte se tiene que entender bien, para el revire, estando nosotros de lado, podemos recortar la correa y revirar al perro, sin darle un tirón fuerte, esto se hace así, porque si tu espantas al perro, dándole un jalón duro, ya no trabajara igual.

Te darás cuenta que el ejercicio esta entendido, (no aprendido) cuando, pasando enfrente del premio generalizado, lo evite, en ese momento. Clic y premio.

El ejercicio se asimila muy rápido, para imprimirlo, es meterlo en la rutina y hacerlo diario, con la correa puesta para los desvíos, en una semana, podrás hacer este ejercicio sin correa, pero tienes que generalizar la comida, es decir, un sándwich, sopa, pollo, etc. Antes de soltarlo, con la correa puesta.

Con este ejercicio, se evitan los robos de comida a los niños y a la mesa, se puede generalizar mas allá de la comida, hasta que el deja, se aplique a cualquier objeto, por ejemplo, no cavar, no morder muebles, zapatos, etc.

Recuerda que la clave, como en todo aprendizaje, es la constancia, tienes que hacer muchas repeticiones diarias, para que quede fijado, como todos los demás ejercicios.

Jorge Alzaga Ubeda.

Anuncios