Hace poco me encontré un amigo que tiene un Lobero Irlandés de 4 años, dos Rodesianos de dos años y un Caniche Toy de 10 años.

Lo dos Rodesianos llevan correa puesta y lo jalan todo el tiempo, el Lobero va suelto, el lo controla a gritos el perro se detiene en las esquinas y si no es así el le grita y el perro se detiene.

Cuando regresamos a su casa le pregunte, como le enseñaste el quieto? el me contesto- solo le grito.

La forma en que enseño el quieto a un perro es en el junto encadenando el quieto con el sentado, si quiero únicamente el quieto, solo aplico la primera parte del ejercicio, según donde quiera llevar al perro mas adelante, si solo voy a dar básica o avanzada, pero no estilo libre o agility. Encadeno el quieto con el sentado, creo que es más controlado hacerlo de esta forma, pensando en utilidad. Además que el sentado se de en automatico cada vez que paro la marcha.

La primera parte la aplico una vez tengo el poste controlado https://estacionanimal.wordpress.com/2010/01/20/evitar-que-el-perro-jale-la-correa-al-caminar-el-poste/

Aunque el junto se dio dentro de casa como concepto, al salir a la calle sobre todo si es un perro que no sale frecuentemente se desbocara, ahí se aplica el poste para enfocar al animal.

Después de una semana de pluralizar al junto con ayuda de atención y poste, comienzo con el quieto, doy atención https://estacionanimal.wordpress.com/2011/02/24/la-atencion-2/

Abro la mano al mismo tiempo que paro en seco diciendo “estate” (suena “esteit”) y aflojo la correa, si el perro se queda quieto, clic y premio y continuo incorporando el ejercicio en la rutina del junto.

Ahora bien, para encadenar el quieto con el sentado como en el junto tenemos al perro viéndonos encadenamos una señal con otra, decimos estate (esteit) y hacemos el brazo izquierdo para atrás, el perro se detendrá y se sentara, siguiendo primero la voz y luego la señal. Esto implementándolo en la rutina del junto (cuando hablo del junto, hablo del junto como debe de ser, con el perro viéndolo a uno  al rostro) y el encadenado entre detenerse y sentarse.

El primer paso es fundamental para enseñar el concepto de detenerse a señal u orden de voz.

Este ejercicio, el quieto y el acudir al llamado son los dos básicos salvavidas de cualquier perro, si los tiene aprendidos es un perro paseable y  seguro.

Jorge Alzaga Ubeda.

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